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BMW está de aniversario, ya que este año se cumplen nada más y nada menos que 50 años de la creación de BMW Motorsport GmbH, o más coloquialmente conocido como BMW M. El próximo 24 de mayo, será un día muy importante para la historia de la marca, pero a lo largo del año veremos como esta hará diferentes acciones para conmemorar de forma muy especial esta fecha.

Por un lado, todos los vehículos M que se vendan durante el 2022 lucirán el logotipo de antaño, que tanto triunfó en los años 70, así como los colores de esa época que lucieron algunos de los modelos más representativos de entonces como por ejemplo el BMW 530 MLE, que fue el primer modelo M de calle que lució los emblemas de BMW Motorsport.

Dakar Yellow, Fire Orange, Macao Blue, Imola Red, Daytona Violet o Marina Bay Blue, serán algunos de los colores con los que durante este año podrás configurar tu BMW M, dentro de una paleta que recoge 50 tonalidades icónicas.

Para celebrar este importante hito la marca durante este año llevará a cabo su programa de conducción denominado BMW Track Days que a modo de parecer un curso de conducción no lo es, sino que está destinado a aquellas personas que posean un vehículo M, o bien estén en fase de adquirirlo para ser, como ellos dicen “piloto por un día”, y la verdad, es que salvo porque no llevas un mono y un casco, por el resto, llegas a sentirte como tal.

Vamos a seguir escribiendo este artículo en primera persona, pues creo que es la mejor manera de plasmar lo que se siente, cuando sabes que vas a poner a prueba en un Circuito como el de Castellolí a básicamente toda la representación de la gama M de BMW, dando en toda una mañana casi 30 vueltas a un trazado que es muy técnico y rápido.

Nuestra jornada empezó con un briefing en el que nos explicaron con todo detalle como sería la experiencia que llevaríamos a cabo, y donde ya nos advirtieron que esto no era un curso de conducción, sino una experiencia de pilotaje que llevarías a cabo con un instructor, en nuestro caso, escogimos a Francesc Gutierrez, amigo con el que ya hemos compartido muchas experiencias en circuito y ya sabe de que “pie cojeamos”.

Salimos al circuito, y en el pitlane vemos una representación digna de ser mencionada: BMW M3 Competition, M4 Competition, M5, Z4 M40i, M8 Competition, M340i Touring, X4 M y X6 M. Si lo traducimos a CV de potencia, hablaríamos desde los discretos 340CV del M340d Touring, pasando por los 510 del M4 Competition Coupé, hasta los 625CV del todo poderoso BMW X6 M, del que os tenemos que decir que es nuestro M favorito y que ya ha pasado varias veces por nuestra redacción.

BMW X4 M

Habían organizado dos grupos, color verde y color amarillo, y tengo la gran suerte de que me tocó este último, y fuimos los primeros en entrar a pista. El primer coche con el que lo hacemos es con el BMW X4M. Este SUV rinde una potencia de 480CV y dispone elementos como los Frenos M Compound, dirección deportiva variable o el diferencial M Sport activo entre otros para garantizar un paso por curva y una tracción óptima ante cualquier situación. Nos ponemos al volante, y Francesc nuestro instructor, lo primero que me pregunta es si me gustan los SUV, a lo que le contesto un SI rotundo, y más todavía como es el caso si van formados por M. Antes de salir a pista, le digo; tranquilo que nos lo vamos a pasar bien, y te prometo que no te haré sufrir con ningún coche, bueno, quizás con el que probaremos después de este.

El X4M es un deportivo en toda regla, su aspecto de SUV coupé unido a todos los elementos M de esta versión le dan un empaque muy deportivo, pero no solo eso, sino que sus 480CV empujan muy bien durante todo el régimen de giro a lo que se le une que todo y siendo un SUV los balanceos de la carrocería apenas se acusan en este circuito. Estas tres primeras vueltas las damos de forma civilizada, por aquello de reconocer el circuito y ver aquellas zonas que nos habían advertido que estaban un poco húmedas, así que nos lo tomamos con cierta calma.

BMW X6 M

Entramos al pitlane para recoger otro coche, y en esta ocasión nos subimos al BMW X6 M. De nuevo Frances me pregunta, seguro que te gustan los SUV, y claro, teniendo en cuenta de que estás sentado, tras el volante de mi BMW M favorito y con 625CV bajo el pie derecho, le contesto; creo que, con este coche, de copiloto vas a sufrir un poco. Muchos os podéis preguntar, que le encuentro al X6M, pues que es un coche brutal con el que te puedes divertir como tan solo he podido divertirme al volante de otro SUV competencia de este.

Salimos a pista de nuevo, para encarar el final de recta y llegar a la frenada de la primera curva de derechas, y se me ocurre mirar la velocidad a la que íbamos a 100 metros de la entrada en curva y veo 167 km/h en el marcador, así que espero 50 metros, pisotón apunto con las ruedas a la entrada del piano derecho empiezo a girar y salgo airoso de la primera curva, escuchando de mi instructor, “ya veo que me harás sufrir”.   Seguimos enlazando curvas y nos abrimos paso ante el M3 y el M4 que llevamos delante, pidiéndoles paso para que nos dejaran adelantarlos en una maniobra limpia y fácil, pues los 625CV de este SUV parecen no tener fin.

Llegamos a la recta trasera del circuito, muy bacheada por cierto a 190 km/h y empezamos a frenar y de nuevo, con una facilidad pasmosa, encaramos la curva de izquierdas para seguir trazando curvas y llegar a la curva de derechas que nos entrará en la recta principal, donde cuando vuelvo a mirar el velocímetro al final de esta, vamos a 211 km/h, impresionante rodar con un coche de este tamaño en este circuito. Cuando terminamos las 3 vueltas con este coche, Francesc me comenta; “es increíble lo rápido, cómodo y seguro que has ido con este coche”, “tenías razón, “es un SUV, pero es el SUV”.

BMW M340D TOURING

Nos ponemos al volante del único coche diésel que había en la parrilla del día, el BMW M340d Touring, o lo que es lo mismo, un Serie 3 familiar dotado de un motor de 6 cilindros que rinde una potencia de 340CV, pero que esconde un par motor de 700 Nm. Es increíble la capacidad de aceleración que tiene este coche, además, como también se da el caso de que soy un enamorado de los vehículos familiares, con este coche disfruté muchísimo de la experiencia de conducirlo en circuito, porque y todo tener casi 5 metros de eslora, es muy manejable, y sumamente preciso a la hora de afrontar las curvas.

BMW M8 COMPETITION

Llega la hora de ponerse al volante del BMW más bonito que había en esta experiencia, el BMW M8 Competition, una bella vestida de bestia con un motor V8 de 4,4 litros que rinde una potencia de 625CV y dispone de 720 Nm de par, pero en esta ocasión vamos a dejar que lo conduzca nuestro compañero e instructor, porque queremos ver de lo que es capaz en manos de un piloto de verdad. Salimos a pista, y antes de salir, jugamos un poco con esos botones rojos que algunos de los modelos M tienen en su volante, desde los que tienes acceso a los modos de conducción M1 y M2, que pueden personalizarse a gusto del conductor, y que pueden dejarte sin ningún tipo de ayuda a la conducción. ¿Qué puede pasar en manos de un piloto experimentado que un coche con 625 CV no disponga de control de tracción ni de estabilidad y de que sus 625CV vayan de lleno al eje trasero?Os lo podéis imaginar. Es una pena que no pudiéramos inmortalizar las tres vueltas que dimos de copilotos con Frances Gutierrez y el M8, porque fueron realmente excepcionales.

BMW M2 CS RACING

Teníamos ahora un pequeño periodo de descanso, y otra de las sorpresas que teníamos dentro de esta experiencia, era conocer al piloto de BMW José Manuel de los Milagros, con el que podías dar dos vueltas al circuito, de copiloto claro, a bordo del BMW M2 CS Racing. Así que una vez enfundado el caso y acomodado en el backet de la parte derecha y tras una pequeña charla con José Manuel, entramos a pista. Este coche es una verdadera pasada, además, está basado en el M2 de serie, por lo que muchos elementos son comunes para ambos modelos. El paso por curva de este coche es espeluznante, la sobriedad con la que afronta cada una de las curvas del circuito de Castellolí, sin zigzaguear apenas es apabullante, y es aquí, cuando verdaderamente te das cuenta, de que él pilota, y tu conduces, porque durante las dos vueltas que dimos respondía a nuestras preguntas sin pestañear, a la vez que cada vez iba tomando velocidad por cada uno de los tramos del circuito.

Terminadas las dos vueltas, le felicitamos por su labor como piloto, no solo dentro del marco de esta experiencia sino por los resultados conseguidos con el M2 CS Racing en la Winter Cup, una especia de copa mono marca creada por BMW en exclusiva para este coche que se llevará a cabo en Circuitos como Portimao, Estoril, Jerez o el Circuito de Barcelona Catalunya.

BMW Z4 M40I

Entramos a pista con el M más deportivo de la jornada, el Z4 M40i, un biplaza de motor delantero con una potencia enviada al eje trasero de 340CV, así que os podéis imaginar lo divertido que hubiera sido pilotar este coche, sin electrónica activada, pero, no nos dejaron. Aún así, mi instructor y yo disfrutamos de cada una de las curvas de Castellolí, lanzados con esta pequeña bala que a la salida de cada uno de los pianos insinuaba su trasera. La verdad, es que quizás fue con este M, con el más saboreé la experiencia de conducción.

BMW M4 COMPETITION

Llegó la hora de ponerse al volante de uno de los coches a los que le tenía muchas ganas, ya que hace poco probamos al BMW M4 Competition en la calle, y la verdad es que nos dejó muy sorprendidos por el comportamiento que tiene, es casi casi tan equilibrado como el M3 Competition, pero quizás, el hecho de tener una carrocería tipo coupé de dos puertas, ser más largo y pesar un poco más, son cosas que no juegan a su favor, al menos en un circuito, quizás en carretera, estoy seguro de que puede llegar a ser más confortable. Dicho sea de paso, esta apreciación es totalmente una opinión personal, que puede o no gustar a los más fieles a los M de BMW.

El motor de 6 cilindros y 510CV empuja como si no hubiera un mañana, y sus 625 Nm de par, te lanzan de una curva a otra sin que apenas tengas tiempo de pestañear. Aquí encontramos la misma fórmula de la tracción M xDrive, dónde todo se puede desconectar para pasar a tener un tracción trasera, con el que seguramente a la salida de las curvas, si nos hubieran dejado, habríamos dibujado unas líneas negras en el asfalto.

BMW M3

Ahora sí, nos ponemos al volante del M preferido de todos los pilotos y unicornio de la marca, el nuevo BMW M3 Competition M xDrive, un todo conocido que ha sucumbido al paso de los años, desde que se presentara por primera vez y de forma oficial en el Salón de Frankfurt de 1985. Aquella versión denominada M3 E30, ya lucía un aspecto deportivo y era fruto de las pruebas llevadas a cabo en el DTM, uno de los mejores laboratorios de la competición.

Aunque el coche que hoy pilotamos dista mucho del de antaño, nos recuerda Francesc Gutierrez que ha ganado junto a su BMW M3 E30 varias competiciones de montaña a lo largo de su carrera deportiva.

Ahora, sin más dilación, ponemos en marcha el motor de nuestro M3 y salimos a pista para encarar el final de recta y la entrada a la curva de derechas. Aquí, enseguida apreciamos que el pilotaje de este coche, así como su comportamiento, es muy similar al del M4 que habíamos probado hacía unos minutos, pero en el transcurso de las vueltas, vemos como este coche es de reacciones más nobles. Potente, divertido, rápido y preciso, así es esta nueva generación del BMW M3 que viene ensalzada con el sistema de tracción integral BMW M xDrive, heredado del BMW M5, con el que es posible eliminando toda la electrónica tener un tracción trasera como los M3 de antaño, aunque claro está, no pudimos probarlo aquí, por aquello de la seguridad, sino, os puedo asegurar que muchas de las curvas de este trazado tan divertido y técnico a la vez, las hubiéramos dado, como se suele decir en este argot deportivo, “de canto”.

La precisión de este M es sublime, encara las curvas con una facilidad pasmosa, gracias a la dirección, firmada también por M, claro. Los frenos de Compound detienen al M3 frenada tras frenada sin acusar movimientos en la parte trasera del coche, como por ejemplo si hemos notado en el M5, dado su tamaño y peso, pero en este, todo es equilibrio. Es como si fuera un coche Zhen, en el que todo está perfectamente alineado y equilibrado para que los disfrutes centímetro a centímetro y caballo a caballo.

Al terminar nuestra tanda, Frances me dice; “te lo has pasado bien con este M3, ¿todavía te quedarías con el X6 M?”… pues la verdad, me quedé pensando un rato, porque en ese momento no sabía que contestarle. Entonces fue cuando entro mi lado racional, y le contesté que sí, que de todos los coches que había en el circuito me quedaría sin duda con el M3 Competition.

BMW M5

Este BMW es muy potente, ya que rinde 600 CV de potencia con un par de 750 Nm siendo capaz de lanzarse cómodamente de 0 a 100 km/h en tan solo 3,4 segundos. Es una berlina deportiva en toda regla, pero para nuestro gusto, es demasiado grande, exactamente igual que el M8 Competition, son dos coches que, en circuito, están penalizados por su talla y peso, lo que no quiere decir que no sean ni dinámicos por que lo son y mucho, ni divertidos, que también lo son, sobre todo si como hemos comentado dejas la electrónica de lado. Este BMW fue el primero en adoptar el sistema de tracción M xDrive, que ofrece tres opciones de tracción; 4WD, 4WD Sport y 2WD, o lo que es lo mismo, puedes dejarlo solamente con la tracción en el eje trasero a donde llega el 100% del par motor, algo que pudimos llevar a cabo en la prueba dinámica que hicimos tras su presentación.

En pista, es un coche rápido, pero no tan efectivo como el M3 o el M4, aquí su eslora se nota, sobre todo cuando llegas a más de 215 km/h al final de recta y frenas para abordar una curva cerradas de derechas, donde notas como la parte trasera del coche se eleva un poco, y queda un tanto aligerada en el aire, lo que hace que el tren trasero parezca que queda como suspendido y te transmite esa sensación de que algo está muy libre detrás, y, por ende, te hace frenar más todavía. Esta sensación por ejemplo con los M antes mencionados no la tienes.

Aun así, puedes ir muy rápido con este coche, haciendo unas transiciones entre curvas muy, muy rápidas y efectivas.

EN RESUMEN

Primero de todo queremos agradecer a BMW España y su departamento de prensa que nos invitarán a llevar a cabo esta increíble y excitante experiencia en el Circuito de Castellolí, un trazado en el que ya hemos tenido la ocasión de rodar en multitud de ocasiones y que nos permitió sacar provecho a cada una de las vueltas que dimos al volante del elenco M que la marca había traído hasta aquí.

Sin dida alguna, los BMW M Track Days, y la oportunidad que te dan de ser “piloto por un día”, es todo un acierto, sobre todo como herramienta o complemento comercial, ya que traer aquí a un cliente, que ya tenga o se quiera comprar un BMW M, es todo un acierto, pues podrá sentir la sensación de pilotar un coche en un entorno seguro como lo es un circuito pudiendo disfrutar de todo su potencial tanto mecánico como dinámico, algo que en carretera está claro que hoy en día, ya no se puede hacer.

Escrito por, Miguel Angel Solá

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